Archivado en: vivienda | Etiquetas: comprador, inmobiliaria, inmueble, precio, vivienda usada
El precio de la vivienda de segunda mano en España ha bajado de media entre un 10% y un 15% entre marzo de 2007 y marzo de 2008, con rebajas que han llegado al 20% en ciudades como Madrid, según la Asociación Profesional de Expertos Inmobiliarios.
La preferencia del comprador de vivienda ha sido siempre el producto nuevo, con un 62,6%, frente al 21,4% que compra la vivienda usada, dejando el resto para el consumidor que elige el arrendamiento (datos recogidos en Madrid). Sin embargo esta tendencia está cambiando y junto al incremento de la vivienda en alquiler, gracias a las últimas políticas gubernamentales que fomentan su utilización, nos encontramos con una mercado de segunda mano residencial que se encuentra en un momento idílico para el comprador.
Y el principal factor de esta oportunidad se encuentra en la caída de precios que se debe a que la oferta de vivienda usada se ha duplicado respecto a la de hace dos años, de tal forma que se ha producido una ‘abundancia’ de producto que ha prolongado hasta los 7 u 8 meses el tiempo de venta de una de estas viviendas.
Así, si el precio de una vivienda de segunda mano es de un 20% a un 30% inferior al coste de las de reciente construcción, con la situación actual, en Madrid, este porcentaje puede alcanzar el 40%, puesto como opina Raúl García, director técnico de la consultora Grupo i, “es mucho más fácil frenar el ritmo de construcción de los pisos nuevos cuando flaquea la demanda”.
La APEI llega a la misma conclusión después de recoger información de su propia red de agencias asociadas, más de 1.000, y concluye: “es un buen momento para la compra de viviendas”, además “el ciudadano que necesite adquirir un inmueble puede hacerlo con la garantía de que va a encontrar lo que busca”.
Para la asociación, el comprador está ahora en posición de “buscar, elegir y negociar”, ya que pueden llegar a encontrarse viviendas en venta por debajo del precio de tasación. Y extiende el buen momento incluso al inversor que tiene a la vista grandes oportunidades.
El artículo continúa aquí